Cómo hacer el Cambio de Observador en Coaching

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CÓMO HACER EL CAMBIO DE OBSERVADOR EN COACHING

El coaching ontológico es una herramienta poderosa que nos ayuda a comprender y transformar nuestra manera de ver el mundo. En este proceso, un concepto clave es el cambio de observador, que nos permite ver los problemas y desafíos desde una nueva perspectiva.

En este artículo, aprenderás cómo hacer el cambio de observador en coaching, una habilidad que puede desbloquear nuevas posibilidades y soluciones para tu vida. Si lo deseas puedes leer la teoría del observador luego de finalizar.

¿QUÉ ES EL CAMBIO DE OBSERVADOR EN COACHING?

El cambio de observador en coaching ontológico se refiere a modificar la forma en que percibimos los problemas o situaciones. A menudo, cuando nos enfrentamos a un desafío, lo abordamos desde una perspectiva limitada. Nuestras experiencias pasadas y creencias influyen en la manera en que observamos y, por lo tanto, en las acciones que tomamos para resolver los problemas.

Cuando logramos un cambio de observador, somos capaces de ver el problema desde un ángulo diferente, lo que nos permite identificar nuevas acciones que antes no habíamos considerado. En otras palabras, al cambiar la forma en que observamos, transformamos las acciones disponibles para nosotros, lo que genera resultados distintos.

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Dos observadores ante la misma situación

CÓMO REALIZAR EL CAMBIO DE OBSERVADOR EN COACHING

1. IDENTIFICA EL PROBLEMA DESDE TU PUNTO DE VISTA ACTUAL

El primer paso para hacer el cambio de observador en coaching es identificar el problema desde tu perspectiva actual. Pregúntate: ¿Qué está sucediendo? ¿Cómo lo estoy viendo en este momento? En esta etapa, es importante ser honesto contigo mismo sobre cómo percibes la situación.

Este enfoque inicial puede reflejar cómo tus creencias, experiencias pasadas y emociones están influyendo en tu percepción del problema. Por ejemplo, puedes estar viendo una relación laboral como conflictiva porque piensas que tu compañero de trabajo es «difícil». Este es tu punto de vista actual.

2. PREGÚNTATE: ¿CÓMO PUEDO VER ESTE PROBLEMA DESDE OTRO ÁNGULO?

Una vez que has identificado tu punto de vista, el siguiente paso es preguntarte cómo podrías ver el problema desde otro ángulo. Esta pregunta te invita a explorar otras posibilidades. En el ejemplo de la relación laboral, podrías preguntarte: «¿Es realmente mi compañero quien tiene el problema o soy yo quien no está expresando claramente mis necesidades?».

Este cambio de perspectiva es crucial, ya que te permite considerar nuevas formas de actuar. En lugar de centrarte en lo que no puedes controlar (el comportamiento de tu compañero), puedes comenzar a enfocarte en lo que sí puedes modificar: tu propia comunicación y acciones.

3. CONSIDERA LAS NUEVAS ACCIONES DISPONIBLES

Después de cambiar tu forma de observar el problema, es momento de considerar las nuevas acciones que puedes tomar. Este es el verdadero poder del cambio de observador: abre la puerta a opciones que antes no veías.

Siguiendo con el ejemplo anterior, si ahora comprendes que el problema no es tanto tu compañero, sino la falta de comunicación, podrías decidir tener una conversación sincera para expresar tus expectativas y escuchar las suyas. Al hacer esto, estás tomando una acción que antes no habrías considerado.

4. APLICA EL APRENDIZAJE DE SEGUNDO ORDEN

El cambio de observador en coaching ontológico es lo que llamamos aprendizaje de segundo orden. Mientras que el aprendizaje de primer orden se enfoca en mejorar las acciones que ya conocemos, el aprendizaje de segundo orden nos lleva a cambiar nuestra manera de observar.

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El aprendizaje de segundo orden representa el cambio de observador

Esto significa que, en lugar de intentar mejorar nuestras acciones actuales, transformamos nuestra perspectiva y, con ello, las opciones de acción. Este tipo de aprendizaje es transformacional, ya que no solo resolvemos el problema actual, sino que también cambiamos nuestra forma de abordarlo.

EJEMPLO PRÁCTICO: EL CAMBIO DE OBSERVADOR Y LA ANALOGÍA DE LA BICICLETA

Para comprender mejor cómo funciona el cambio de observador, pensemos en la siguiente analogía. Imagina que alguien te pide que le enseñes a andar en bicicleta, pero esa persona no quiere aprender a usar la bicicleta, solo quiere enseñar a otros a hacerlo. Aquí surge el problema: ¿cómo enseñar algo que no has experimentado?

Esta situación refleja la importancia de cambiar de observador. Si la persona no cambia su enfoque y decide aprender a montar la bicicleta antes de enseñar a otros, seguirá actuando desde una perspectiva limitada. Sin embargo, al reconocer que necesita experimentar primero lo que desea enseñar, cambia su observador y amplía sus opciones de acción.

BENEFICIOS DEL CAMBIO DE OBSERVADOR EN COACHING

El cambio de observador en coaching ofrece múltiples beneficios:

  • Nuevas opciones de acción: Al cambiar tu perspectiva, descubres soluciones que antes no veías.
  • Mejor comprensión de los problemas: Dejas de culpar a factores externos y asumes responsabilidad por lo que puedes cambiar.
  • Transformación personal: Al cambiar cómo ves el mundo, te transformas a ti mismo y a tu entorno.

CONCLUSIÓN: TRANSFORMA TU VIDA CON EL CAMBIO DE OBSERVADOR

Saber cómo hacer el cambio de observador en coaching es una habilidad poderosa que te permite superar obstáculos, transformar tus relaciones y alcanzar resultados que antes parecían imposibles. La clave está en cuestionar cómo ves los problemas y abrirte a nuevas posibilidades de acción. Cambia tu observador, cambia tu mundo.

Si deseas aprender más sobre el coaching ontológico y cómo aplicar el cambio de observador en tu vida, no dudes en explorar más recursos o buscar el acompañamiento de un coach profesional. ¡El cambio empieza en ti!