Las 8 Competencias de ICF

IAFI - Blog - Coaching - Las 8 Competencias de ICF

LAS 8 COMPETENCIAS DE ICF

Las 8 competencias de ICF nacen en Octubre de 2019, cuando la International Coach Federation anuncia, tras un riguroso análisis de práctica de coaching de 24 meses, un modelo de Competencia Central de Coaching ICF actualizado, es decir, que pasábamos de 11 a 8 competencias.

EL ESTUDIO DE LAS 8 COMPETENCIAS

Este modelo de competencia se basa en evidencia recopilada entre más de 1.300 coaches de alrededor del mundo, los cuales representan un diverso rango de disciplinas de coaching, antecedentes de capacitación, estilos de coaching, experiencia y niveles de acreditación, al igual que miembros y no miembros de la ICF.

Esta iniciativa de estudio a gran escala validó gran parte del Modelo de 11 Competencias Clave ICF existente, desarrollado hace casi 25 años, y que sigue siendo importante para la práctica del coaching hoy. Pero ahora pasarían a ser solo 8 competencias.

Algunos elementos y temas nuevos que emergieron de los datos también han sido integrados en el modelo. Esto incluye un énfasis fundamental en la conducta ética y en la confidencialidad, en la importancia de una mentalidad de coaching y un ejercicio continuo de reflexión, las distinciones críticas entre diversos niveles de acuerdos de coaching, la criticalidad de la colaboración entre coach y cliente, y la importancia de la sensibilidad cultural, sistémica y contextual.

Estos componentes de base, combinados con los temas emergentes, reflejan los elementos claves de la práctica de coaching actual y servirán como estándares más sólidos y completos a futuro.

Las 8 competencias de ICF a partir de 2020

LAS 8 COMPETENCIAS DE ICF

Competencia 1: Demuestra práctica ética

Para ICF la ética es uno de los puntos principales del coaching, dado que se han dado casos en donde ésta estuvo ausente. Dentro de esta competencia podemos encontrar el secreto del coach, la capacidad de que el coach se declare incompetente, no trabajar temas que se relacionan con la psicoterapia y algunas cosas más. Aquí está el resumen:

  1. Demuestra integridad personal y honestidad en interacciones con clientes, patrocinadores y las partes interesadas relevantes.
  2. Mantiene sensatez ante la identidad, el ambiente, las experiencias, los valores y las creencias de los clientes.
  3. Utiliza lenguaje adecuado y respetuoso con clientes, patrocinadores y las partes interesadas relevantes.
  4. Acata el Código de Ética de la ICF y respalda los Valores Claves.
  5. Mantiene la confidencialidad con la información de cada cliente según los acuerdos con las partes interesadas y las leyes pertinentes.
  6. Respalda las distinciones entre coaching, consultoría, psicoterapia y otras profesiones de apoyo.
  7. Remite clientes a otros profesionales de apoyo, según corresponda.

Competencia 2: Encarna una mentalidad de coaching

Cuando se pasó del modelo de 11 competencias al de 8 competencias, el cambio más importante que sentimos todos los coaches fue la aparición de la que sería la competencia nueva. ¿Qué era encarnar una mentalidad del coaching?

Consideramos que es una competencia muy interesante y que suma valor a la práctica del coaching. Lo interesante de esta competencia es que se evalúa de forma mixta. Una parte se puede observar en las conversaciones (por ejemplo, regular las emociones) y otra parte queda por fuera. Para entenderlo veamos los marcadores detallados:

  1. Reconoce que los clientes son responsables de sus propias elecciones.
  2. Participa en el aprendizaje y en el desarrollo continuo como coach.
  3. Elabora un ejercicio continuo de reflexión para mejorar su propio coaching.
  4. Permanece consciente de y abierto a la influencia en sí y en otros del contexto y de la cultura.
  5. Usa la conciencia de sí y la propia intuición en beneficio de clientes.
  6. Desarrolla y mantiene la capacidad de regular las propias emociones.
  7. Se prepara para las sesiones mental y emocionalmente.
  8. Busca ayuda en fuentes externas cuando es necesario.

Tenemos un artículo exclusivo sobre esta competencia aquí.

Competencia 3: Establece y mantiene acuerdos

Si ya eres coach de ICF entenderás perfectamente la importancia de esta competencia. Pero te lo explicamos por si es la primera vez que lees sobre esto. El acuerdo de coaching es el timón de la conversación. Es decir, qué es lo que quiere trabajar nuestro cliente, tener claro para qué lo quiere lograr y, específicamente, qué quisiera llevarse de la sesión del día.

Cuando surgen las 8 competencias, se agrega la palabra «mantiene», y esto se debe a que en muchas ocasiones, se hacía el acuerdo de la conversación, pero no se mantenía. Normalmente en una sesión, sobre el cierre, verificamos si el cliente se está llevando lo que deseaba.

  1. Explica qué es y qué no es el coaching y describe el proceso al cliente y a las partes interesadas pertinentes.
  2. Logra un acuerdo sobre qué es y qué no es adecuado en la relación, qué se está y no se está ofreciendo, y las responsabilidades de cada cliente y de las partes interesadas pertinentes.
  3. Logra un acuerdo sobre las directrices y parámetros específicos de la relación de coaching, tales como logística, tarifas, programación, duración, término, confidencialidad e inclusión de otros.
  4. Colabora con cada cliente y con las partes interesadas pertinentes para establecer un plan y metas generales de coaching.
  5. Colabora con cada cliente para determinar la compatibilidad cliente-coach.
  6. Colabora con cada cliente para identificar o reconfirmar lo que quieren lograr en la sesión.
  7. Colabora con cada cliente para definir qué creen que necesitan abordar o resolver para lograr lo que quieren conseguir en la sesión.
  8. Colabora con cada cliente en definir o reconfirmar medidas del éxito para lo que desean conseguir con el compromiso de coaching o en la sesión individual.
  9. Colabora con cada cliente para manejar el tiempo y el enfoque de la sesión.
  10. Continúa haciendo coaching en la dirección de los resultados deseados por cada cliente a menos que indiquen lo contrario.
  11. Colabora con cada cliente para terminar la relación de coaching de manera que se honren las experiencias.

En sí, la competencia del acuerdo de coaching tiene muchos marcadores porque también hace referencia al acuerdo marco, es decir, no solo al acuerdo de la sesión, sino también al acuerdo del proceso.

Competencia 4: Cultiva confianza y seguridad

En el mundo actual en que vivimos, la confianza lo es casi todo. Nos hacemos amigos de personas en quien confiamos. Hacemos negocios con personas en quien confiamos. Realizamos terapia con terapeutas en quien confiamos. Votamos políticos en quienes confiamos. Ahorramos en una moneda que nos de confianza. La economía de un país está basada en la confianza de sus ciudadanos en el sistema económico.

En resumen, podemos partir de acciones menores hasta analizar sistemas grandes y complejos, y en todos ellos, la confianza será parte importante de nuestras decisiones. Y por supuesto, no podía faltar la confianza en una relación de coaching.

Consideramos que, dentro de las 8 competencias de ICF, la confianza y la presencia, son las que más práctica requieren. En líneas generales, las demás competencias se relacionan con adquirir conocimientos y por supuesto, practicarlos. Sin embargo, saber transmitir confianza y mantener presencia, se relaciona más con una forma de ser. Este es un gran desafío dentro del modelo de las 8 competencias.

  1. Busca entender a cada cliente dentro de su contexto, lo que puede incluir su identidad, su ambiente, sus experiencias, sus valores y sus creencias.
  2. Demuestra respeto por la identidad de cada cliente, sus percepciones, estilo y lenguaje, y adapta su coaching a cada cliente.
  3. Reconoce y respeta los talentos, los entendimientos y el trabajo únicos de cada cliente en el proceso de coaching.
  4. Demuestra apoyo, empatía y preocupación por cada cliente.
  5. Reconoce y apoya la expresión de sentimientos, percepciones, preocupaciones, creencias y sugerencias de cada cliente.
  6. Demuestra apertura y transparencia como una manera de presentarse con vulnerabilidad y forjar una relación de confianza con cada cliente.

Competencia 5: Mantiene presencia

Cuando una persona tiene presencia, los demás la sentimos en el ambiente, en su energía, y hasta en cierto poder que le otorgamos.
La presencia no es solo una competencia necesaria en el coaching. Lo es también en el liderazgo y en el trabajo de equipo. Y si nos extendemos más, incluso es oportuna en todos los dominios de nuestra vida.

  1. Se mantiene enfocado, atento, empático y receptivo con cada cliente.
  2. Demuestra curiosidad durante el proceso de coaching.
  3. Maneja las propias emociones para estar presente con cada cliente.
  4. Demuestra confianza en trabajar con emociones fuertes de cada cliente durante el proceso de coaching.
  5. Se siente cómodo trabajando en un espacio de no saber.
  6. Crea o deja espacio para el silencio, la pausa o la reflexión.

Competencia 6: Escucha activamente

Si bien las 8 competencias son importantes, no podemos imaginar a un coach que no tenga buena escucha. Y cuando hablamos de escucha, no nos referimos solamente a no interrumpir, sino a estar atento a lo que está escuchando, despertando curiosidad que llevará a preguntas poderosas.

Hay muchas formas de perder la buena escucha, por ejemplo, pensando qué es lo próximo que vamos a preguntar mientras el cliente está hablando. Si escuchamos nuestra voz interna, no estamos escuchando al cliente.

  1. Considera el contexto, la identidad, el ambiente, las experiencias, los valores y las creencias de cada cliente para potenciar el entendimiento de lo que cada cliente está comunicando.
  2. Refleja o resume lo que cada cliente comunicó para garantizar claridad y comprensión.
  3. Reconoce y pregunta cuando hay más de lo que cada cliente está comunicando.
  4. Nota, reconoce y explora las emociones de cada cliente, los cambios de energía, las señales no verbales u otros comportamientos.
  5. Integra las palabras, el tono de voz y el lenguaje corporal de cada cliente para determinar el significado completo de lo que está siendo comunicado.
  6. Nota tendencias en comportamientos y emociones de cada cliente a lo largo de las sesiones para discernir temas y patrones.
8 competencias de ICF
La escucha es una competencia que no puede faltar en un coach

Competencia 7: Evoca conciencia

Podemos definir esta competencia como “¿Qué sabe el cliente al final que no sabía al principio?«. Sin embargo, hace falta marcar una salvedad. Consciencia implica traer algo que estaba en el inconsciente hacia el consciente. No se refiere a nuevas informaciones que brindamos, sino a auto-descubrimientos por parte del cliente.

  1. Considera la experiencia de cada cliente al momento de decidir qué podría ser más útil.
  2. Desafía al cliente como una forma de provocar conciencia o entendimientos.
  3. Hace preguntas sobre cada cliente, como sobre su forma de pensar, valores, necesidades, deseos y creencias.
  4. Hace preguntas que ayudan a cada cliente a explorar más allá del pensamiento actual.
  5. Invita a cada cliente a compartir más acerca de su experiencia en el momento.
  6. Nota lo que está funcionando para potenciar el progreso de cada cliente.
  7. Ajusta el planteamiento de coaching en respuesta a las necesidades de cada cliente.
  8. Ayuda a cada cliente a identificar factores que influyen en patrones actuales y futuros de comportamiento, pensamiento o emoción.
  9. Invita cada cliente a generar ideas sobre cómo pueden avanzar y lo que están dispuestos o son capaces de hacer.
  10. Apoya cada cliente a reencuadrar perspectivas.
  11. Comparte observaciones, entendimientos y sentimientos, sin apegos, que tienen el potencial de crear un nuevo aprendizaje para cada cliente.

8 COMPETENCIAS DE ICF: EL DISEÑO DE ACCIONES Y LA GESTIÓN DEL PROGRESO

Competencia 8: Facilita el crecimiento de cada cliente

Dentro de las 8 competencias, esta es la más sencilla, ya que se juntaron dos competencias del modelo anterior, en una: Diseño de acción y gestión del progreso. Ahora ambas están agrupadas en la competencia 8.

  1. Trabaja con cada cliente para integrar nueva conciencia, entendimiento o aprendizaje en su visión del mundo y sus comportamientos.
  2. Colabora con cada cliente para diseñar metas, acciones y medidas de responsabilidad que integren y expandan nuevos aprendizajes.
  3. Reconoce y apoya la autonomía de cada cliente en el diseño de metas, acciones y métodos de responsabilidad.
  4. Apoya cada cliente en la identificación de resultados o aprendizaje potenciales a partir de los pasos de acción identificados.
  5. Invita cada cliente a considerar cómo avanzar, incluido recursos, apoyo y potenciales barreras.
  6. Colabora con cada cliente para resumir aprendizaje y entendimiento dentro o entre sesiones.
  7. Celebra el progreso y los éxitos de cada cliente.
  8. Colabora con cada cliente para cerrar la sesión.
Facilitar el crecimiento incluye diseñar acciones y evaluarlas junto al cliente

CONCLUSIONES SOBRE LAS 8 COMPETENCIAS DE ICF

Cuando analizamos las 8 competencias de ICF, nos damos cuenta de que cada una tiene un por qué. Como formadores de coaches, tenemos claro que al faltar una sola de estas competencias, la sesión no resulta con el nivel esperado. Consideramos que el modelo de las 8 competencia ha llegado para quedarse y lo evaluamos como muy efectivo.